sábado 5 de noviembre de 2011

miércoles 20 de julio de 2011

Pasajes de la barbarie Colombia: diálogo con Hollman Morris, director del documental “Impunity”

Buena entrevista desde Radio mundo real:
http://www.radiomundoreal.fm/P​asajes-de-la-barbarie Los resultados de la denominada ley de “justicia y paz” en Colombia lejos están de reparar a las víctimas y enjuiciar a los verdaderos responsables de los miles de crímenes de lesa humanidad, tras la era de Álvaro Uribe, según este documental.

martes 19 de julio de 2011

CARAVANA POR LA MEMORIA PRESENTE EN CALI

Por: Isabel N (isabelunita@gmail.com)

“Cuántos son los muertos, cuántos los desaparecidos y en dónde están…”

La Cinemateca de la Universidad del Valle está llena, afuera cae un inmenso aguacero, muchos llegan emparamados, cierran sus sombrillas, sacuden un poco el agua e intentan buscar dónde hacerse. Hollman Morris saluda y agradece la presencia de las más de ochocientas personas que se han tomado el tiempo para ver Impunity en esa tarde de viernes, pide concentración y que los sentidos se dispongan a recordar que eso que vamos a ver en la pantalla durante los próximos noventa minutos hace parte de nuestra historia. “Gracias Hollman por mostrarnos este documental, lo que dices es muy cierto, tengo diecinueve años y hace diez soy desplazado, debemos conocer la verdad, recuerden algo ‘conoced la verdad y entonces la verdad os hará libres’, muchas gracias”.

Impunity comenzó su recorrido por diferentes lugares del planeta y los reconocimientos no tardaron en aparecer, poco a poco fuimos escuchando el eco que hacía en otros países y muchos nos preguntábamos cuándo sería el turno de Colombia, la protagonista de la historia. Esperamos varios meses hasta que tuvimos la fortuna de recibir, como dijo un señor presente en el auditorio, esta “cachetada de consciencia y memoria”, merecida, necesaria.


Las imágenes de la inmensidad de nuestras montañas, los tonos verdes, los árboles y paisajes, contrastan con las crudas escenas de El Salado y las indignantes audiencias entre víctimas y victimarios que se llevaron a cabo en diferentes departamentos hace algunos años. Esas montañas trajeron a la memoria de los vallecaucanos que no solo ellas guardan el dolor y la sangre de miles de desaparecidos, torturados, quemados, pues acá, en esta tierra, el Río Cauca ha llorado en silencio durante años, por él han pasado también miles de muertos. ¿Qué tanto más podemos soportar? ¿Por qué hemos aguantado tanto? ¿Acaso no escuchamos el llanto de esta tierra, de esta Matria que pareciera no soportar más fosas comunes, más hornos, más minas, más sangre?


Avanza el documental y los rostros de los asistentes van cambiando, ahora nos encontramos en Aguablanca, minuto veinte, minuto cuarenta, hay llanto, sí, lo hay, esta vez, al final del documental, un silencio se apodera del lugar, alguien decide romperlo con algunas preguntas, una mujer recuerda que son ellas las que deben parirle hijos a la guerra, su voz se alza, expresa su impotencia y pregunta ¿hasta cuándo vamos los colombianos a aguantar tanto dolor? ¿Qué más nos tiene que pasar?


Los foros realizados en Cali han permitido el debate sano, el escuchar los sentires frente a lo visto, el que la memoria despierte y las reflexiones amplíen el campo de visión. Los temas varían, hablamos sobre el documental, sobre el oficio del periodista, nos centramos en un tema que para Hollman Morris es fundamental y sobre el que hay mucho trabajo por delante. “Es claro que en Colombia necesitamos tener más y mejores medios de comunicación, no aguantamos con dos canales que dicen que aquí no pasa nada o que hablan de la noticia de un gato electrocutado como lo más relevante del día”, es una de las reflexiones más importantes de este momento de encuentro. Hablamos del tema mientras alguien expresa con mucha fuerza “Hay que enjuiciar a los caracoles y a los rcns que son los cómplices de esta falta de memoria y consciencia.” Pero Morris es claro al afirmar que la responsabilidad no es solo de los grandes medios, es también de la sociedad que debe elegir qué consume y qué no. La reflexión final: ¿Por qué no hemos sido capaces de construir ese otro medio que tanto pedimos?


A las cuatro proyecciones del documental que se hicieron en Cali llegaron desplazados, familiares de desaparecidos e integrantes de organizaciones de varios lugares del Valle, observamos sus expresiones, algunos lloran, otros no pierden ningún detalle, asientan con la cabeza, critican cuando aparece algún personaje, comentan con el vecino de silla. A muchos se les despiertan las ganas de hablar, de “dejar ese miedo, que es lo que nos tiene así”, como dice una de las mujeres del documental. Los que se atreven a hablar encuentran, en la emoción del momento, una oportunidad para agradecer que existan atrevidos y arriesgados realizadores de documentales… para exponer su dolor y su indignación ante lo que acaban de ver, se apodera de ellos una “rabia digna”, que algunos preferimos llamar “sed de justicia”, una sed de más de sesenta años, una sed que habita en el corazón y en la memoria de millones de colombianos y colombianas.


Morris recorre los lugares, escucha, observa, y cuando tiene la oportunidad lanza una petición: el compromiso que exige para quienes han visto el documental es que luego de cada proyección se genere el debate, hablemos y compartamos qué pasó por nuestra mente, qué pasó en nuestro corazón, acaso saldremos del auditorio y seguiremos así sin más nuestras vidas… acaso todo se terminará al decir “uff qué buen documental, recomendado, quiero una copia”…


Y entonces, ¿qué sigue? Sumarse al equipo de distribución, lograr que Impunity llegue a barrios, organizaciones, auditorios, universidades y teatros, siempre con la idea de hacer el foro al finalizar la proyección, debatir, generar algo que trascienda el ser solo un espectador y surja el deseo colectivo de crear espacios de memoria y consciencia, esas que tanto nos hacen falta y que hoy pedimos a gritos. Y como dijo un amigo, si usted saca tiempo y dinero para ir los fines de semana a cine a ver muertos, grandes efectos especiales, bombas, héroes y mucha sangre, entonces puede sacar algo de tiempo para sus muertos, los de su familia, los de sus vecinos, los de los niños, madres, campesinos, abuelas y jóvenes que comparten con usted este pedazo de tierra llamado Colombia. Es el compromiso con Impunity, para que existan más documentos como este, para que logremos recordar lo que hemos sido y eso nos permita tener claro lo que queremos llegar a ser.

domingo 17 de julio de 2011

Historia del Programa Contravía: Periodismo Comprometido con la Paz

(Charla inédita con Hollman Morris y el Colectivo Minga de Pensamiento

octubre de 2008, Universidad del Valle / Santiago de Cali)

Colectivo Minga de Pensamiento: ¿Cómo fue que nació la propuesta de Contravía?

Hollman Morris: La historia de Contravía voy a tratar de resumirla…

9 de enero de 1999, se inicia el proceso de diálogo en San Vicente del Caguan entre el gobierno de Andrés Pastrana y la guerrilla de las FARC. En ese momento yo entro a trabajar a RCN televisión como periodista, soy contratado para cubrir específicamente el proceso. Y lo hacen porque a lo largo de mis años anteriores en noticieros como AM/PM, noticiero Nacional, me había caracterizado y me gustaba el cubrimiento del tema del conflicto armado en Colombia.

Tengo la oportunidad de estar en un momento histórico de este país, estar prácticamente viviendo un año en san Vicente del Caguan, viendo el comportamiento de los grandes medios de comunicación en este país. Para mí como periodista que en esa época tenía 30 años, era periodísticamente el gran momento. Estar en tiempo y lugar donde se estaba definiendo a mi manera de ver el futuro del país y cuando hablo el futuro del país hablo del futuro de mis hijos, mis nietos, de las próximas generaciones de colombianos.

Un evento importantísimo con muchas expectativas, anhelos, esperanzas, en fin. Entonces yo me dije, como periodista no puede haber mejor oportunidad que esta para adentrarnos, para informar bien sobre el conflicto armado. Entonces comienzan los tropiezos; por el significado de ese proceso de cara al futuro de este país uno dice que el cubrimiento tiene que ser especial, esto no es la noticia de todos los días, no puede ser cubierto como la notica de una inundación o un trancón del tráfico.

Ese proceso requería otra cosa. Sin embargo, me fui dando cuenta que no era así para nuestros directores. Coloco el siguiente ejemplo:

Se logra uno de los pasos importantes en el proceso, haber confeccionado la agenda común de los Pozos, una agenda de 40 puntos que todo el mundo críticó en un principio; pero estamos hablando de dos poderes enfrentados históricamente y que por fin lograban sacar una agenda en común. Y me piden hacer un informe de 40 segundos para ilustrar, más allá que registrar, ilustrar la dimensión que tenía ese pequeño detalle en el inicio del proceso.

Cito este ejemplo porque así fue de ahí para adelante. Entonces me fui desilusionando de ese tipo de cubrimiento, me dije no es responsable, ni es el periodismo que quiero hacer, ni es responsable con el país. Por eso en enero del 2000 renuncio a RCN y me voy a trabajar al periódico El Espectador y conformo la unidad de paz y derechos humanos. Ese es un segundo momento porque fundo esa sección con la visión de que el periodismo querámoslo o no, es pedagogía también, y creo que el proceso de paz desde los medios de comunicación tenía que estar acompañado de un fuerte proceso pedagógico, no solamente de limitarnos a registrar noticiosamente un acuerdo, sino darle su significado de lo que implicaba esos acuerdos, qué implicaba haber confeccionado una agenda, qué implicaba también que se estuviera secuestrando al interior de la zona o que implicaba los dobles discursos del Plan Colombia al hablar de paz, y es así como hacemos ejercicios muy interesantes por ejemplo:

Ustedes deben recordar el famoso episodio del collar bomba, cuando nosotros vemos que empieza la televisión desde el medio día a trasmitir en directo la señora con el collar, el hecho de tener una unidad de paz y derechos humanos en ese momento nos permite analizar y darnos cuenta primero, que en esa zona de Boyacá no había FARC, que era una zona de alto conflicto esmeraldero, que la forma del collar era la forma utilizada muchas veces para extraer esmeraldas de sus vetas en fin. Nos fuimos dando cuenta de estas cosas y sin embargo el país sufre las consecuencias: a los dos días el presidente Andrés Pastrana rompe unilateralmente el proceso, lo congela. Pero ese equipo periodístico permitió que El Espectador sembrara la duda, mientras que el Diario El Tiempo titulaba algo así como “collar bomba al proceso”. Ahí hay un ejercicio periodístico bien interesante y de responsabilidad periodística de frente al proceso, insisto que en ese momento se estaba definiendo el futuro de nuestras vidas así lo veo yo.

Se producen amenazas contra mi vida y tengo que salir del país en el año 2000 con mi familia donde paso un largo periodo, más de un año. Regreso al país con una promesa: no vuelvo a hacer periodismo en noticieros de televisión en Colombia convencido de que no puede haber nada más irresponsable que como registra e informa a la opinión pública del país a través de los noticieros, donde yo cada día veía como todos los intereses por romper ese proceso de paz se veían reflejados en los medios de comunicación. Eso no quiere disculpar a las FARC con todas las torpezas que hicieron en el marco del proceso, pero también quiero decir a mi manera de ver que el proceso o buena parte, se rompe por la irresponsabilidad y la manipulación que hacen los grandes dueños de los medios de comunicación en este país.

Entonces vuelvo convencido que no se está haciendo periodismo, que ahí no hay relatos para la memoria, que hay invisivilización de grandes sectores de la sociedad. Y es por eso que me doy a la tarea de buscar mi propio espacio, de tocar puertas, de decir que el país necesita un espacio de opinión en televisión, estamos hablando de mi regreso al país a finales del 2001; en el 2002 es la elección del presidente Álvaro Uribe y en ese momento no pierdan de vista lo siguiente, la agenda del país es la agenda de la guerra, es el empoderamiento de una candidatura presidencial que dice hay que entrar al Caguan y eso va sumado al secuestro del avión que hace las FARC.

Álvaro Uribe es el fiel reflejo de esa agenda de guerra en el país que es la agenda que gana, el país vota por esa agenda y esa agenda de guerra se posiciona también en los medios de comunicación. Entonces los medios sacan de la agenda informativa lo que tiene que ver con derechos humanos, lo que tenga que ver con líderes sociales, ONG’s, les empiezan a bajar el perfil hasta desaparecerlas.

Yo sigo tocando puertas y en el año 2003 llegó aquí el Programa Andino para la Democracia y los Derechos Humanos de la Unión Europea donde hay una preocupación de diferentes ONG’s como Pastoral Social, el CINEP, que están viendo cómo se posiciona el lenguaje y el discurso de la guerra y desaparece toda una agenda de denuncia de violación de los derechos humanos, o de promoción de los valores de la democracia, y dicen hay que encontrar una propuesta periodística en televisión y yo venía con mi carpeta debajo del brazo con una propuesta de un programa periodístico de opinión. Tengan en cuenta otro elemento en ese contexto, para esa época el único programa de ‘opinión’ en el país era La Noche de RCN que se ha mantenido durante estos años, gústenos o no nos guste pero ahí había una cosa de opinión, Caracol no tenia propuesta de opinión en la televisión en la radio tampoco había, la prensa se estaba limitando al registro; pero este país que acababa de romper un proceso de paz, con 4 millones de desplazados, no tenía un espacio de debate en la televisión que para mí la televisión es la que sigue informando o desinformando al gran grueso de la opinión pública, ustedes saben que no leemos mucho, estamos acostumbrados a escuchar noticias en radio, pero no debates y la televisión es la que se come el gran grueso de la audiencia de este país.

Y es así como surge Contravía, el 20 de julio de 2003 salimos al aire y nos proponemos varias cosas:

1. Promover los valores de la constitución del 91, una constitución garantista, pluralista que nace producto de los acuerdos de paz.

2. Rescatar la agenda de derechos humanos, pero en el camino me voy dando cuenta de lo siguiente: que lo importante en este país es rescatar las voces de las víctimas del conflicto armado en Colombia.

Uno de los mayores éxitos y logros de Contravía es que no sea visto como el programa institucional de las ONG’s de derechos humanos. Contravía es visto como un programa periodístico, pero detrás de eso lo que estamos haciendo nosotros es ‘dando línea’ en materia de respeto y de los valores de la democracia y de los valores de los derechos humanos. Ese ha sido uno de los mayores aciertos y así lo entendió el grupo de ONG’s que nos apoyó.

Lo que da fe de lo anterior, es que Contravía ha sido merecedor de reconocimientos periodísticos y también hemos tenido reconocimiento del sector de derechos humanos y eso me ha llevado a mí a hacer reflexiones como: ¿periodista o defensor de los derechos humanos? ¿qué tanto el periodista que busca la verdad y denuncia, se convierte en un defensor de derechos humanos?

Entonces Contravía descubre otro elemento: Contravía dice hay que buscar la ‘otra Colombia’, porque nos damos cuenta que la agenda informativa de los grandes medios de televisión es una agenda capitalina, es una agenda bogotana, son medios que quieren leer al país desde Bogotá, sin ir a recorrerlo, es la visión cachaca del país. Los poderes están en Bogotá y el otro país solamente aparecía desde las tragedias o desde hechos anecdóticos o caricaturescos, Medellín aparece digamos con la moda. Nosotros nos fuimos dando cuenta de cómo ha retrocedido el periodismo en este país. Yo crecí viendo una televisión en blanco y negro pero con programas de opinión, con programas periodísticos como enviado especial, crónica de media noche, expediente censurado, una televisión si se quiere con menos tecnología, pero que salía a buscar relatos en las regiones del país, y eso se acabó.

Yo lo digo con mucha claridad, Contravía es el único programa que se preocupa hoy por salir y sacar las cámaras y llevarlas hasta la región y mostrar el otro colombiano que vive allá, la montaña, el rio, la comunidad; creo que nadie lo está haciendo y me parece que este país no se puede entender sino se escucha la región y sus relatos, y los grandes medios no están dando esa posibilidad.

Fuimos haciendo ese esfuerzo de recorrer las regiones y sobre todo, que sean las victimas en cada territorio las que nos cuenten la guerra. Y de ahí varias reflexiones:

1. Que se pone en peligro a las víctimas cuando salen en televisión. Eso es totalmente cierto. Primero pedimos permiso a las víctimas o a las poblaciones que están en medio de la confrontación; ellas dicen si quieren salir. Básicamente lo hago por una cosa, porque el relato de la guerra en televisión no lo pueden seguir haciendo ‘sombras’. Cuando hablo de sombras es cuando ustedes ven rostros tapados, manchas negras que hablan, voces de ultratumba que dicen que fueron testigos de un hecho de horror o están denunciando y nunca se les ven la cara. Yo creo que por no estar mostrando caras y rostros es que veces esta guerra para algunos no existe, no tiene dolientes, no tiene lagrimas. Entonces yo sí creo que esta guerra tiene rostros, tiene caras, tiene historias con nombres propios y eso había que mostrarlo, por eso es que mostramos a las víctimas.

2. Otro elemento que hemos encontrado en este camino andando en Contravía, es que entre las víctimas y las comunidades en medio del conflicto de este país, hay grandes dosis de esperanza, pero la agenda informativa nacional o ciertos sectores del país, pretenden mostrarnos que la esperanza se teje siempre desde un gran evento, desde una gran convocatoria, o desde el centro de convenciones Gonzales Jiménez de Quesada de Bogotá. Pero no, Contravía se ha dado cuenta que cuando las victimas denuncian a sus muertos, a sus desaparecidos, sus violaciones, siempre hay una propuesta implícita; y en el relato periodístico siempre tienen que ir acompañadas las dos, tanto la denuncia como la propuesta y eso es lo que hace que de alguna manera esas víctimas también sean sujetos de esperanzas, de derechos y que se sientan protagonistas de la realidad que estamos viviendo. Que no se sientan protagonistas desde la lastima de ser víctimas, sino que se sientan protagonistas como actores propositivos de esta sociedad. Ahí es donde encontramos grandes dosis de esperanza, y al ver esas comunidades, esos líderes que tienen a los asesinos soplándoles en la nuca, que tienen el combate a la vuelta de la esquina, o en la escuela, o que bajan su vereda y en el reten militar saben que los van a desaparecer, pero siguen denunciando y proponiendo. Para mi esos protagonistas son los verdaderos líderes de este país y tratamos de reflejarlo en nuestros programas; ante un país que no lo quiere ver así, un país que todos los días pretende invisibilizarlos, negarlos desde los relatos de los grandes medios de comunicación.

Cuando sale contravía al aire el 20 de julio del 2003, en un país con 4 millones de desplazados, con el drama humanitario más grande del hemisferio sur, combates, rompimiento del proceso de paz, los canales privados no se podían dar el lujo de que en la televisión hubiera un solo programa de opinión. Entonces después de unos meses RCN y Caracol empiezan a aparecer con programas de opinión -o que ellos llaman de opinión-, entrevistas, pero bajo el mismo esquema que yo critico tanto: teniendo tanto dinero, teniendo tanta capacidad tecnológica, deciden encerrar las cámaras en un estudio y traer a los grandes expertos a que nos digan y les cuenten a las verdaderas víctimas, cómo es que sufren, cómo es que se mueren de hambre o cómo es que luchan, en lugar de sacar las cámaras para recorrer el país.

Tiempo después cuando desaparece el Programa Andino para la Democracia y los Derechos Humanos que fue nuestro mentor, empezamos el calvario de la búsqueda de financiamiento. No obstante, tenemos unas audiencias o hemos construido unas audiencias muy sinceras con nosotros, unas audiencias que te invitan a las universidades, que te respeta en la calle, que expresa cariño por lo que estás haciendo. Y para nosotros ese ha sido el gran aliciente para seguir con este proyecto, pero también porque sabemos que estamos aportándole a la construcción del país que queremos dejarle a nuestros hijos.

La financiación que es otro aspecto de Contravía, ¿cómo hacemos para sobrevivir?, sin pautas publicitarias, ha sido el gran dolor de cabeza y también ha sido la gran frustración y tristeza al darnos cuenta de qué país tenemos. Lo digo porque Contravía ha sido un programa que en poco tiempo se ha ganado los reconocimientos de tantas partes, los grandes premios institucionales, como el Simón Bolívar o el India Catalina; los grandes medios de comunicación nos reconocen como el mejor programa periodístico de la televisión, pero a la vez buscan sacarte: ‘para ese programa no hay publicidad, para ese programa no hay nadie quien llame’.

Eso nos ha fortalecido, nos ha vuelto muy duros en el sentido de no dejarnos vencer. Gracias a eso, salimos a buscar dineros de la cooperación internacional, hemos tenido apoyo de otras embajadas (Canadá, Reino Unido) y hemos conseguido un apoyo de la Open Society Institute, una fundación que promueve medios alternativos en el mundo. Es un dolor de cabeza que Contravía salga del aire en diferentes oportunidades, pero sostenemos que Contravía no se va, se va de vacaciones y cuando uno va de vacaciones siempre regresa a la casa. Siempre ha sido difícil ese tema de la financiación, logramos conseguir una financiación ahora en los Estados Unidos, vamos a estar al aire unos tres meses y volverá otra vez nuestro calvario a ver quién cree que esto es importante para la democracia en Colombia. Lamentablemente creo que el empresariado colombiano no lo ve así, no lo cree así. Sería muy triste y lamentable que el empresariado o la gente que puede financiar y pautar, considere que todos tenemos que pensar igual y no bajo el concepto de la pluralidad de las ideas, del debate de las ideas.

Bueno, esa ha sido más o menos la historia de Contravía.

Más información: guga_ij@hotmail.com

martes 12 de julio de 2011

Quieres participar en el Equipo de comunicaciones y logistica?

Quiero agradecer de antemano la respuesta de l@s voluntari@s para que las proyecciones de IMPUNITY se den en las mejores condiciones a pesar de la premura del evento. Invito a los diferentes colectivos de la ciudad a que se sumen en la convocatoria si aún no lo han hecho para que juntos hagamos algo de memoria. Este es el equipo humano de comunicaciones y logistica que va hasta el momento, por favor confirmar disponibilidad para las proyecciones y l@s interesad@s en participar por favor enviar datos y referencias via inbox y si cuentan con equipo tecnico. Tod@s podemos ayudar en difusión.


Comunicaciones y Logística

-Video y Edición: Helena Sala Bitria (viernes 2 proy.)

-Video (via streamming): Mónica Irina Romero (viernes 2 proy.), Viviana Andrea Gómez Hernández (Sábado 2 proy.)

-Foto fija: Claudia Bicharraca, Gustavo Carvjal (viernes y sábado 4 proy.)

-Control del Streamming y del chat: Felipe Vidal (viernes y sábado 4 proy.)

-Web, diseño y redes sociales: Claudia Bicharraca – Carlos Grisales.

-Twitter@s (estrategia con redes sociales): Bicharraca, Gustavo Carvajal y Carlos Grisales


Necesitamos:


-3 Personas con cámara de video, una para las dos proyecciones del viernes y 2 para las proyecciones del sábado.


-10 twitter@s: vamos a posicionar IMPUNITY como lo más twitteado en Colombia.


- refrigerios para el equipo de logística (10 personas) y si fuese posible gestionar refrigerios para todas las proyecciones genial. Canje por créditos.


- Difusión por todos los medios posibles, tomar la iniciativa y llamar a las emisoras a invitar al evento, así mismo a los programas de tv. Concentrémonos en llenar la cinemateca de Univalle y la Secretaría de Cultura.


Transporte:


Tenemos transporte para 10 personas gracias a la Coomoepal, nos recogen al final de la primera proyección del día para trasladarnos a la segunda y nos retornan a puntos centrales de la ciudad al final de la última proyección.

Patrocinadores hasta el momento: si pueden vincular patrocinadores para refrigerios y difusión hagamoslo.


Comunicaciones y difusión: Radio Macondo, Revista Shock, Canal Universitario de la Universidad del Valle programa “Punto G”.


Espacios de proyección: Secretaría de Cultura y Turismo de Cali, Cinemateca de la Universidad del Valle, Colectivo Cine Pál Barrio con instalaciones del Centro de Emprendimiento de la Comuna 13, ACCR Asociación Centro Cultural la Red.


Transporte (en la ciudad): Coomoepal.


Apoyos logísticos: Asociación Nomadesc, Federación de Liberación Animal.


Coordina: Prometeo Producciones.

viernes 8 de julio de 2011

Pase de cortesía - proyección IMPUNITY en Cali.

Descarga e imprime tu boleta para asistir a las proyecciones.



jueves 7 de julio de 2011

COMUNICADO DE PRENSA



Caravana por la Memoria
Proyección del documental IMPUNITY en Cali.

“La película que se debe ver en colegios y universidades”
Juez Baltasar Garzón.

Es un placer para la Fundación Prometeo Producciones presentar el estreno del documental IMPUNITY en la ciudad de Cali y contar con la presencia de uno de los directores, Hollman Morris, en las proyecciones.

Este estreno hace parte de una agenda nacional que recorrerá las principales ciudades del país en lo que Hollman Morris y Juan José Lozano han llamado una Caravana por la Memoria. Caravana que circula también gracias a la autogestión de comités en cada ciudad que desean la proyección del documental para hacer circular la valiosa información que contiene.

La entrada es gratuita, puedes descargar tu boleta en www.impunitythefilm.com, en su página de Facebook, en el facebook de Contravía, en www.contravia.tv o en www.prometeoproducciones.tk Imprime tu boleta y llega puntual para que no te quedes sin ver IMPUNITY. En Cali contamos con el apoyo mediático de Radio Macondo y revista Shock, esperamos que muchos medios se sumen a la difusión de las proyecciones y que asistan a cubrirlas, tendremos foros de 30 minutos al final de cada proyección. Para los espacios contamos con el apoyo de las siguientes instituciones:

Viernes 15 de julio:
- De 4 p.m. a 6 p.m. Cinemateca de la Universidad del Valle.
Calle 13 # 100-00

- De 7 p.m. a 9 p.m. Centro Cultural de la Comuna 13 a cargo del Colectivo Cine Pál Barrio.
Cra 28D # 70-91, barrio el Pondaje

Sábado 16 de julio:
- De de 3 p.m. a 5 p.m. Centro Cultural de Cali (antigua FES) auditorio 1.
Cra 5 # 6-05

Sinopsis

Colombia, años 2.000: tras la desmovilización de más de 30 mil paramilitares acusados del asesinato de miles de colombianos se inicia un proceso judicial con algunos comandantes desmovilizados. Un momento histórico en el país. Impunity es un testimonio revelador del encuentro entre víctimas y victimarios en los estrados judiciales, y del apoyo de sectores políticos, militares y económicos en la guerra paramilitar. Impunity es un grito por la justicia, en nombre de las víctimas, y un recorrido por los hallazgos y dificultades que se presentan en este camino seguido por Colombia en nombre de “la paz y la justicia”. ¿Logrará Colombia superar la impunidad?

Agradecemos a las entidades, amigos y colectivos que contribuyen para la realización de esta exhibición en Cali y ahora los invitamos a que nos apoyen con toda la difusión posible, para que llenemos estos espacios de público diverso y de conciencia, publicar en facebook, enviar este comunicado por correo a tus contactos, etc. Gracias Hollman Morris y Juan José Lozano por el compromiso que han tenido para con las victimas de nuestro país y por la reflexión sobre la justicia.

Comité coordinador proyección IMPUNITY Cali



Carlos Grisales
Comunicador Social y Periodista
Director y productor ejecutivo del
proyecto Prometeo
3154271080

Material de prensa para consulta

-Trailer
-Columna en Semana de Julián Cubillos sobre la película
-Columna de Lisandro Duque sobre la película
-2000 Personas asistieron a la premiere de Impunity
-Articulo Agencia EFE

Trailer: JOSEFA, diarios de bicicleta

"Josefa guiaba algunos de mis viajes por esta ciudad, sin rumbo, a cualquier hora, por cualquier calle, sonámbulo sobre dos ruedas, impulsado por mis débiles fuerzas de Quijote hambriento, pasando de recuerdos a anhelos y delirios por las avenidas de la vida. La fuerza de los poetas malditos empujan los pedales, mientras la mirada fugaz del extraño me recuerda la importancia de existir. Tu eres otro yo, Yo soy otro tu..."

Sinopsis

Josefa es una bicicleta antigua que nos conecta con diferentes historias de usuarios de la bicicleta, vemos la ciudad de Cali con recorridos por sus recovecos, avenidas y personajes. Mientras tanto el narrador nos va contando experiencias y sensaciones provenientes de la relación con la ciudad y este medio de transporte Sostenible. Un documental de ensayo poético a bordo de una bicicleta.

Dir. Carlos Andrés Grisales Tabares

Más información http://documentaljosefa.blogspot.com

El espejismo de una redención

Winner - Category 2: Lack of Access to Institutions.El espejismo de una redención is a microdocumentary that tells the story of a child of the streets who lied to the documentarys producers about his situation. When the filmmakers attempts to reunite him with his family they learn that he has neither a home nor a family, and they finally turn him over to the institutions of the Colombian State.Micro-documentaries Series "The Faces of Exclusion" Inter-American Development Bank’s (BID).

sinopsis

El espejismo de una redención es un microdocumental que narra la historia de un niño de la calle que mintió a los productores del documental sobre su situación. Cuando el equipo de realizadores intentó reunirlo con los suyos se dieron cuenta de que no tenía ni hogar, ni familia y terminaron entregándolo a las instituciones del Estado Colombiano.

Dir. Carlos Andrés Grisales Tabares

Más información http://espejismodeunaredencion.blogspot.com/

Trailer: LA ILUSIÓN, una mirada a la deserción escolar en Colombia

Sinopsis

el profesor explica la clase, Marco mira hacia la ventana distraído mientras hace unos rayones abstractos en el cuaderno. La voz del profesor se diluye en los pensamientos y en los murmullos del aula de clases mientras se espera el sonido de la campana que anuncia el descanso. La desilusión escolar emerge sutilmente configurando un laberinto de hipótesis sobre sus causas...

Más información http://documentalailusion.blogspot.com/